Pan de Pagès Català << Noticias

Reconocimiento de la IGP Pan de Pagès Català

 

El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural (DAAM) ha publicado el 27 de abril en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) la Orden por la cual se aprueba el reconocimiento y el Reglamento de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Pan de Pagès Català, con carácter transitorio, y se reconoce su Consejo Regulador provisional.

La IGP Pan de Pagès Català ampara un pan que respeta una manera de hacer que, en esencia, se ha mantenido inalterada a lo largo de los últimos 100 años en Catalunya y que se fundamenta en procedimientos de elaboración lentos y en el saber hacer de los panaderos durante la cocción. El pan protegido por esta IGP debe cumplir estrictamente un conjunto de condiciones y un reglamento para garantizar que el que llega al consumidor es un pan con todas las características del pan tradicional y que reúne determinadas características visuales (redondo, de imagen rústica, de costra crujiente de color tostado, miga tierna y alveolado grande, del mismo color blanco que la harina que se utiliza, permanece tierno en el tiempo, etc.) y organolépticas (gran aroma y sabor, cierta acidez que mantiene la sensación de frescura, y textura agradable pasadas 8-9 horas).

Además, la forma se realiza de manera manual y todo el proceso se desarrolla siguiendo una elaboración tradicional, con fermentaciones lentas, cociendo siempre las masas en hornos de solera refractaria, y se elabora exclusivamente por las panaderías inscritas en el Registro de establecimientos elaboradores. En la comercialización, el pan de la IGP Pan de Pagès Català se encontrará claramente identificado; se embolsará justo en el momento de la venta, y se entregará a los consumidores en bolsas numeradas con el logotipo identificativo propio de la IGP.

El proyecto se inició el año 2009 a instancias de la Federación Catalana de Asociaciones de Gremios de Panaderos, entidad que agrupa todos los gremios de panaderos de Catalunya. Es, por lo tanto, una IGP que cuenta con el apoyo de todo el sector panadero catalán, que espera que sea un revulsivo en unos momentos difíciles en los cuales la manera de garantizarse la viabilidad y competitividad pasa, entre otras, por apostar por la calidad. Según datos del propio sector, 200 empresas (que representan unos 350 puntos de venta) ya han manifestado la voluntad de formar parte de la IGP y las previsiones son que el número de empresas implicadas pase a 250.