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Disfruta de un ideal día de picnic

 

Con la llegada del verano, y para aquellos a los que no nos es posible hacer todavía las tan deseadas vacaciones veraniegas, tenemos la posibilidad de disfrutar de un montón de fines de semana al aire libre, en familia o con amigos, planificando picnics en lugares bien versátiles: en el campo, a la sombra de un pinar, en un parque, en la cumbre de una montaña, en el borde de un río o de un lago y, también, en la playa bajo la sombrilla. Organizar la salida nos puede traer su tiempo. Y para que no te olvides de nada, y te acabes dando cuenta cuando ya estés a unos cuántos kilómetros de casa, te propongo que sigas estos consejos, ¡seguro te ayudarán!

Antes que nada hay que decidir dónde se hará el picnic. ¡Claro!, el lugar escogido te permitirá seleccionar las preparaciones culinarias más idóneas, y también el paramento que os tenéis que llevar: no es lo mismo hacer la comida sentados sobre la hierba, guijarros, o apoyados en unas piedras, que con sillas plegables, y poder disponerlo todo sobre una mesa lo suficientemente bien nivelada.

El segundo aspecto, también igual de importante que el primero, es considerar inequívocamente cuántos y quienes acabarán disfrutando de este día de picnic: ¿sólo mayores, o bien tanto pequeños como mayores? Un nuevo factor que hará falta que tengas en cuenta, por el hecho que no todo lo que prepares para la comida será factible para tus pequeños (por su manipulación, por la apetencia o por preferencias alimentarias; ¡bien que lo sabes!).

Y conociendo toda esta información inicial, ya puedes empezar a organizar todo aquello indispensable.

Puedes empezar preguntándote cuál puede ser la estructura del menú más adecuada. Quizás podrías preparar un pica-pica ligero o aperitivo, para ir haciendo boca, mientras dais cuatro tumbos por la zona. O bien simplemente, para ir comiendo algo antes, mientras llegáis andando al lugar, porque debéis dejar el coche lejos. En todo caso, el primero y el segundo plato, y los postres, son indiscutibles; porque hace falta que disfrutéis de la variedad de alimentos, de texturas y colores, por el hecho que la ocasión, por lo especial que es, lo requiere. Lo que no podrás decidir es su temperatura: debes escoger platos que, comidos fríos, sean gustosos.

La preparación de los platos no la puedes dejar toda para el día señalado. Es necesario que aquellas preparaciones que se deben someter a cocción, o bien aquellos ingredientes que hay que cocer para poderlos consumir, los elabores el día antes, con suficiente tiempo. Interesa muchísimo mantenerlo toda la noche previa en frío (por cuestión de seguridad alimentaria, más que nada). Tampoco te puedes olvidar de colocar en el congelador bolsas o placas refrigerantes (las suficientes para el volumen de comida y número de neveras portátiles que utilizaréis). ¿Nevera y no cesta? Sí, estamos en el verano y la comida se debe mantener siempre refrigerada hasta su consumo. Debemos disminuir cualquier riesgo de toxiinfección alimentaria, tan favorecida por las elevadas temperaturas ambientales.

¿Un aperitivo? Te propongo diferentes opciones para picar: lonchas y rebanadas de embutidos varios o jamón, dados de queso, y biscotes, tostaditas o bien palitos integrales para acompañarlos. Todo esto se puede complementar, ahora que estamos en una buena temporada, con crudités: bastones de zanahoria y de pimiento, lonchas de pepino, unos rábanos, tomates cherry y unas cuántas aceitunas sin su jugo. Y, además, una mezcla de frutos secos al gusto.

Como primer plato, ¿qué te parece una ensalada? Puede tener una base de pasta, de patata, de arroz o legumbres, que siempre gustará más a los pequeños. Aquí puedes incluir la típica ensalada rusa, haciendo uso de ingredientes tant variados como todos los que puedes imaginar. Si con las crudités no se garantiza suficientemente una ración de verduras/hortalizas, puedes hacer participar más los vegetales en la ensalada; o bien, puedes escoger una crema de verduras fría (como una vichyssoise), o bien gazpacho. Y otra opción es una escalibada, acompañada de huevo duro o unos filetes de anchoa.

En el segundo plato, la ración proteica será determinante. Y, así pues, puedes tender hacia las típicas tortilla de patata y carne rebozada, o bien elegir otros platos muy gustosos fríos, como unos muslos de pollo asados y croquetas variadas (de pollo, jamón, queso, bacalao, de guiso, de setas o de vegetales).

Obviamente no se ha de olvidar la alternativa de los bocadillos. En este caso, puedes aprovechar para comprar panes diferentes de los que soléis consumir en el día a día, y llenarlos de rellenos bien variados.

De postres, tenéis a vuestra disposición un amplio abanico de frutas del tiempo: albaricoques, melocotones y nectarinas, ciruelas, cerezas, melón, sandía, plátanos, manzanas y peras. Algunas las podéis comer a mordiscos, con su piel bien lavada de casa. Otras cortadas al momento. También puedes traer preparada una macedonia muy variada, bien fresquita. Pero, en todo caso, no son nada recomendables los productos lácteos que se han preparado en casa y que contienen huevo como ingrediente (como la crema catalana, flan o mousse); por el hecho que suponen un elevado riesgo de toxiinfección alimentaria. El resto de productos lácteos es necesario que se mantengan en frío hasta el momento de su consumo.

Fíjate que escojas unas u otras opciones de platos, siempre encontraréis verduras/hortalizas, alimentos feculentos, alimentos de origen animal proteico y fruta; complementándolo con frutos secos y algún derivado lácteo. Una comida bien completa, ¿verdad?

Citadas las opciones de platos, querría remarcar unos cuántos aspectos a considerar para cuando los elabores:

     • Ya mencionado, las preparaciones e ingredientes que requieran de un tratamiento térmico deben ser enfriados y conservados en frío toda la noche anterior.

     • Debes descartar las salsas de huevo caseras y también los postres lácteos con huevo de elaboración propia. Tendrás que optar por los productos comerciales, que han sido sometidos a procesos de pasteurización o esterilización.

     • En lo referente a los platos constituidos por ingredientes crudos y cocidos, es preferible que hagas su mezcla en el momento y no en casa. En todo caso, sí que te llevarás los crudos bien lavados, pelados y preparados, listos para añadirlos. Hace falta que te laves las manos antes de hacer la mezcla de ingredientes. Deberías hacerlo siempre con agua potable, o bien con toallitas de un solo uso.

    • La nevera portátil la debes cargar justo antes de marchar. En caso de haber elegido preparaciones con una consistencia líquida o semipastosa (como la crema de verduras, el gazpacho o un batido), hay que guardarlas en recipientes adecuados, asegurando que se mantengan herméticos y en una posición adecuada en el interior de la nevera, a lo largo de todo el trayecto.

     • Es necesario que separes físicamente los alimentos crudos de los cocidos, colocándolos en diferentes recipientes herméticos, para evitar cualquier riesgo de contaminación cruzada.

Cambiando de aspecto, y más siendo verano, no te puedes olvidar de las bebidas: ¡la hidratación es más que esencial! El agua, obviamente, no puede faltar. Y no puedes esperar que el lugar escogido tenga una fuente de agua potable cerca. Para escoger las bebidas diferentes al agua, es necessario que tengas en cuenta quien vendrá al picnic. Por lo tanto, para los pequeños podrás seleccionar unas y, para los grandes, otras. El picnic se trata de una salida o celebración ocasional; más bien propia de fines de semana o de día festivo. Por lo tanto, os podríais permitir beber lo que no soléis tomar el resto de días de la semana, por el hecho de contener azúcares, sustancias estimulantes o alcohol (siempre, como todo, ¡con moderación!). Recordar que, para las bebidas, hemos de habilitar una nevera suficiente, con sus placas o bolsas refrigerantes.

Queda ahora hablar del paramento que, como te decía, está condicionado por el lugar escogido para ir de picnic. Evidente que no podrán faltar los platos de plástico o de cartón, vasos, cucharas, tenedores y cuchillos de plástico, y las servilletas de papel. No te puedes olvidar de un cuchillo metálico con dimensiones y forma que te permita usarlo tanto para cortar las diferentes porciones como para desmenuzar a trozos pequeños algunas preparaciones.

Está claro que, si lo preferís, y también si el terreno es adecuado, podéis sustituir los manteles por sillas y mesa plegables. Para muchos puede llegar a ser más conveniente que no estar sentado/da en el suelo y sostener el plato con una de las manos.

Unos últimos consejos:

     • La nevera portátil, durante el trayecto, se debe mantener en el lugar más fresco del vehículo (sin exposición solar directa) y bien estabilizada.

     • Hasta el momento de la comida, la nevera se debe mantener en un lugar con sombra. Y, si hace falta abrirla, debe ser el mínimo de veces posible (de otro modo irá perdiendo el frío, por la entrada de aire caliente ambiental).


Y creo que no me olvido de nada... Bien, sí, ¡desearte que disfrutes de un picnic ideal en la naturaleza, en buena compañía!

Dra. Anna Costa Corredor
Nutricionista • NutriClínica Doctora Costa